Historia
Los hermanos Masats nunca imaginaron qué estaban a punto de empezar cuando utilizaron los trozos de madera que sobraban de la fábrica de juguetes familiar donde trabajaban y, en su cocina, elaboraron los primeros lápices y minas de colores.
Era 1933, en Anglès (Girona) y éste fue el inicio de Alpino.
Tras una etapa de negocio incierta durante la guerra civil, la marca empezó a destacar en 1942. Obtuvo gran éxito y se trasladó a Barcelona en 1946. Desde entonces, Alpino siempre ha despuntado por sus nuevos diseños, marcas y estrategias de comunicación y ha estado presente en los hogares y las escuelas españolas durante generaciones. Su alto nivel de calidad y constante evolución, han convertido a Alpino en un referente en el mundo de la Papelería Infantil.
